Jose Luis Palomar

Jose Luis Palomar. Profesor y experto en Formación Profesional #FP

Advertisement

El liderazgo educativo se demuestra con transparencia

El liderazgo educativo se demuestra con transparencia
81 / 100 Puntuación SEO

El liderazgo educativo se demuestra con transparencia

La investigación judicial sobre las presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos de obras en centros de Formación Profesional de la Comunidad de Madrid vuelve a poner sobre la mesa una cuestión esencial: el liderazgo educativo no puede construirse únicamente sobre cifras de crecimiento o inauguraciones de centros. También debe sustentarse en la transparencia, la rendición de cuentas y el buen gobierno.

La transparencia y el buen gobierno constituyen principios básicos de cualquier administración pública y son elementos imprescindibles para mantener la confianza de la ciudadanía en las instituciones, tal y como promueve el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (Enlace: https://www.consejodetransparencia.es/)

Liderar la educación significa generar confianza

Durante los últimos años, la Formación Profesional ha adquirido un protagonismo indiscutible en España. La creación de nuevas plazas, la modernización de los ciclos formativos y la estrecha colaboración con las empresas han situado a la FP como uno de los pilares del desarrollo económico y de la empleabilidad.

Sin embargo, ese crecimiento pierde parte de su valor cuando aparecen investigaciones sobre posibles irregularidades en la gestión de los recursos públicos. La confianza es uno de los activos más importantes de cualquier sistema educativo y resulta difícil mantenerla cuando surgen dudas sobre los procedimientos administrativos.

El liderazgo educativo exige ejemplaridad

Las informaciones publicadas sobre el denominado «caso FP» describen una investigación judicial relacionada con presuntas adjudicaciones mediante contratos menores que habrían evitado los procedimientos ordinarios de concurrencia pública. Varios responsables de centros educativos han declarado como testigos que ese sistema se utilizó en distintos centros, mientras la causa continúa su recorrido judicial.

Corresponde a los tribunales determinar si existieron responsabilidades administrativas o penales. Precisamente por ello, resulta imprescindible respetar la presunción de inocencia de todas las personas investigadas.

Pero, al margen del resultado judicial, existe una reflexión que trasciende cualquier procedimiento: los responsables públicos deben garantizar que los mecanismos de contratación sean transparentes, competitivos y plenamente ajustados a la legalidad.

El liderazgo educativo se demuestra con transparencia. La contratación pública está regulada para garantizar los principios de publicidad, igualdad de trato y libre concurrencia entre las empresas, aspectos que pueden consultarse en la Plataforma de Contratación del Sector Público (Enlace: https://contrataciondelsectorpublico.gob.es/).

La educación no puede permitirse malas prácticas

La Formación Profesional necesita inversiones, infraestructuras modernas y equipamientos actualizados. Sin embargo, también necesita algo igual de importante: credibilidad institucional.

Cada euro destinado a educación procede del esfuerzo de los contribuyentes y debe administrarse con criterios de eficacia, objetividad y transparencia. Cuando aparecen dudas sobre la forma en que se gestionan esos recursos, el daño no afecta únicamente a una administración concreta, sino a la imagen de todo el sistema educativo.

Los centros educativos deben ser espacios donde se enseñen valores como la responsabilidad, la ética profesional y el respeto a las normas. Es difícil transmitir esos principios si la propia gestión pública genera controversias.

Además, las administraciones públicas ponen a disposición de los ciudadanos información sobre su actividad contractual mediante sus portales de transparencia, como ocurre con el Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid (Enlace: https://www.comunidad.madrid/transparencia).

El liderazgo educativo no consiste solo en construir centros

Con frecuencia, el éxito de una política educativa se mide por indicadores cuantitativos: nuevas plazas, edificios inaugurados o incremento de la oferta formativa.

Sin embargo, un liderazgo educativo sólido también se mide por otros factores menos visibles:

  • La transparencia en la gestión.
  • La igualdad de oportunidades para las empresas que concurren a contratos públicos.
  • La existencia de controles internos eficaces.
  • La rendición de cuentas.
  • La capacidad de asumir responsabilidades cuando se detectan errores.

Estos elementos fortalecen la confianza de docentes, estudiantes, familias y sociedad. Porque el liderazgo educativo se demuestra con transparencia.

La buena gestión también educa

La administración educativa tiene una función pedagógica que va mucho más allá del currículo escolar.

Cada decisión pública transmite un mensaje sobre cómo debe gestionarse el dinero común, cómo se respetan las normas y cómo se ejerce el liderazgo.

Por eso, la ejemplaridad institucional no es un complemento de la política educativa: forma parte de ella.

Una oportunidad para reforzar la cultura de la transparencia

El liderazgo educativo se demuestra con transparencia, Sea cual sea el desenlace de la investigación, este caso debería servir para reforzar los mecanismos de control, mejorar los procedimientos de contratación y aumentar la transparencia en todas las administraciones educativas.

Los ciudadanos esperan que la inversión en Formación Profesional se traduzca en mejores oportunidades para los estudiantes, no en controversias administrativas.

El acceso a la información pública constituye una herramienta esencial para fortalecer la confianza en las instituciones. El Portal de la Transparencia del Gobierno de España facilita a cualquier ciudadano consultar información sobre la actividad administrativa y la gestión de los recursos públicos (Enlace: https://transparencia.gob.es/).

El verdadero liderazgo educativo no se demuestra únicamente anunciando nuevas plazas o inaugurando edificios. Se demuestra garantizando que cada decisión se adopta con integridad, que los recursos públicos se gestionan con rigor y que la confianza de la sociedad se protege mediante una actuación ejemplar.

Porque educar también significa dar ejemplo. Y ninguna estrategia educativa puede aspirar a ser un referente si la transparencia deja de ocupar un lugar central en la gestión pública.

El liderazgo educativo se demuestra con transparencia. Este artículo analiza la importancia de la transparencia y el liderazgo educativo a partir de informaciones publicadas y de una investigación judicial en curso. Corresponde exclusivamente a los tribunales determinar los hechos y, en su caso, las responsabilidades que pudieran derivarse del procedimiento.

Artículos relacionados:Qué funciona en el liderazgo educativoLiderazgo educativo invisible y efectivoLiderazgo educativo sabioImpacto de la Dirección en los Resultados AcadémicosCualidades para dirigir un centro educativo

El liderazgo educativo se demuestra con transparencia