Trabajar en equipo fundamental para el profesorado

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Trabajar en equipo fundamental para el profesorado

Un equipo docente coordinado y cohesionado con una misión en común, es fundamental para el logro de los objetivos.

¿Qué es el trabajo en equipo?

El trabajo colaborativo o en equipo, es una metodología fundamental de los enfoques actuales de desarrollo profesional docente y su esencia es que el profesorado “estudien, compartan experiencias, analicen e investiguen juntos acerca de sus prácticas pedagógicas, en un contexto institucional y social determinado” (Vaillant, 2016, p. 11).

En experiencias de carácter colaborativo, los docentes tienen la oportunidad de dialogar y reflexionar entre ellos y/o con otros miembros de la comunidad educativa, detectando necesidades, pensando la mejor manera de abordarlas, compartiendo experiencias y tomando decisiones con el fin último de apoyar el aprendizaje de los estudiantes.

La efectividad del trabajo en equipo se ha de medir por la profundidad de las relaciones que se crean y la forma en que la cooperación se extiende a toda la escuela facilitando su mejora continua.

Existen elementos claves para trabajar colaborativamente:

  • Definir un objetivo común en el grupo, que responda a necesidades y desafíos de sus prácticas pedagógicas.
  • Asumir la responsabilidad individual y compartida para alcanzar ese objetivo.
  • Asegurar la participación activa y comprometida de todos los miembros.
  • Promover relaciones simétricas y recíprocas en el grupo.
  • Desarrollar interacciones basadas en el diálogo y la reflexión pedagógica.
  • Llevar a cabo encuentros frecuentes y continuos en el tiempo.

Ventajas de promover el trabajo docente en equipo

1. Aumentar las probabilidades de tener soluciones a los problemas de la comunidad

Las experiencias de aula son complejas y están marcadas por contingencias que muchas veces los docentes intentan resolver de manera individual. Sin embargo, cuando estas situaciones se abordan de forma colaborativa, aumentan las probabilidades de encontrar más y mejores soluciones para favorecer los aprendizajes de los estudiantes (Valliant, 2016).

2. Generar cohesión y sinergias en el equipo docente

El trabajo colaborativo fomenta que el profesorado reflexione, debata y contraste sus puntos de vistas de forma continua. Lo que facilita los acuerdos que les permiten extender y unificar criterios pedagógicos.

3. Optimizar el tiempo y los recursos

Se puede compartir la cantidad y la presión de trabajo, y al mismo tiempo, sacar más provecho de los recursos y saberes de la escuela. Esto es posible, siempre y cuando se haga correctamente, para que los docentes no sientan que significaría más trabajo.

4. observar repercusiones positivas en:

  • Estudiantes: Con el trabajo coordinado de los docentes, los estudiantes percibirían una coherencia en los métodos y en los criterios que se emplean para evaluar sus aprendizajes.
  • Familia:  La preocupación de las familias en cada cambio de curso acerca de “quién les tocará este año” es un síntoma de que queda mucho por hacer en un centro en cuanto al trabajo en equipo del profesorado. Cuando existe una buena coordinación entre docentes y un proyecto compartido, esta inquietud de las familias simplemente carece de sentido.
  • Equipos directivos y docentes:  los equipos directivos deben facilitar espacios y tiempos a los docentes para que, respetando sus convenios laborales, puedan reunirse de manera regular. Con una buena organización, son incontables las tareas que se pueden ahorrar los docentes. La reflexión compartida permitirá detectar buenas prácticas y ayudar a desaprender otras obsoletas o ineficaces en el contexto actual.

Dificultades del profesorado

Ciertamente, un equipo docente y una comunidad educativa tienen objetivos comunes, pero muchas veces lograr la coordinación necesaria es difícil. La labor docente no sólo contempla este fin, sino que también deben realizar su trabajo individual que requiere la ocupación de mucho tiempo.

En general, el profesorado manifiesta trabajar en equipo mucho menos de lo que consideran necesario y suelen aducir diversos motivos que les impiden o dificultan la realización de esta tarea. Por ejemplo, la confección de planificaciones y de material pedagógico, largas horas de trabajo en aula, horario limitado para trabajo colaborativo, realización de informes y revisión de pruebas o exámenes, actividades que además deben realizarlas fuera de su horario laboral, entre otras.

Para enfrentar estas dificultades, la comunidad educativa debe realizar cambios significativos para favorecer el trabajo en equipo que beneficiará a los estudiantes, pero a la vez es necesario que las autoridades permitan la flexibilización y que cada comunidad tome sus decisiones en forma autónoma en cuanto a la organización y distribución del tiempo.