Protegerse de la luz azul de las pantallas

Protegerse de la luz azul de las pantallas.

Se afirma que la luz azul que emiten las pantallas provoca vista cansada, insomnio y pérdida de visión. Es por ello que muchas personas, para prevenir, deciden comprarse unas gafas o lentillas con filtro de luz azul. Pero,  ¿de verdad funciona?

Las emisiones de luz azul en las pantallas no son peligrosas

La conclusión del estudio que llevó a cabo la Sociedad Alemana de Oftalmología (DOG por sus siglas en alemán).
La intensidad de la luz de los dispositivos electrónicos es demasiado baja como para dañar la retina”. Así lo demuestra la comparación de los niveles de iluminancia a los que se exponen las personas al aire libre y frente a las pantallas. En un día nublado de invierno, por ejemplo, hay alrededor de 5.000 lux. Las pantallas muy luminosas, en cambio, no llegan ni a la cifra de 500 lux a una distancia de 50 cm.

Además, la Sociedad Española de Oftalmología, asegura que el miedo que se está infundiendo por los posibles daños de la luz azul se está utilizando como reclamo publicitario. Es más, cabe mencionar que la Unión Europea emitió un informe sobre la luz LED, donde afirmó que las pantallas emiten tan solo un 10 % de la dosis máxima de luz azul que se consideraría peligrosa para nuestra vista.

Hay que dejar de usar las pantallas antes de dormir

La Universidad Brigham Young (Utah, EE. UU.) desmiente el rumor de que la exposición a la luz azul por la noche te mantiene despierto y perturba tu sueño. En dicho estudio, un tercio de los 167 participantes utilizó su Smartphone en modo nocturno con luz azul reducida antes de acostarse. Otro tercio no lo hizo, mientras que el resto de participantes se fueron a dormir sin usar antes el
teléfono. El resultado fue que los participantes que utilizaron el modo nocturno no tuvieron un mejor sueño respecto a los que no lo activaron. Sin embargo, los participantes del grupo que no utilizaron el teléfono antes de dormir fueron los únicos que disfrutaron de una mejor calidad de sueño.

Conclusión

La luz azul de alta intensidad es perjudicial para los ojos, pero la de las pantallas o teléfonos móviles es demasiado débil como para dañar nuestra vista. Por lo tanto, desde el punto de vista
médico, los filtros de luz azul no son necesarios como nos habían hecho creer hasta ahora.